Después de estas dos últimas jornadas, el Deportivo debería tener claro que tendrá que luchar contra sus rivales y algo mucho más si desea subir a Primera División. El cuadro coruñés venció al Leganés (2-1) primero y luego a un nuevo esperpento arbitral capitaneado por Alejandro Ojaos, que llevó el encuentro hasta el minuto 108 después de que el VAR estuviera durante mucho más de cinco buscando la explicación para apuntar un nuevo penalti contra el conjunto herculino.









