Un hat trick de Arribas, revienta Los Cármenes (2-4) | RESUMEN y GOLES

Fue saber la lista de citados de Pacheta y sentir un pálpito por el hecho de que no se encontraba uno de sus grandes pilares. La sepa de Álex Sola era una bola extra que el Almería no desaprovechó. Le bastó con Sergio Arribas, tres veces el Pichichi, aprovechando un estado excelso para poner Los Cármenes a su merced. Fue una victoria de las que pesan mucho más que lucen, de las que hacen camino a Primera y fortalecen el alegato.

El aparato de Rubi compitió con trabajo , sin alardes, y salía de Granada besando la Primera con su afición desquiciada de felicidad.

El Granada se perdía sin contestación y el Almería mostraba colmillo y jerarquía en un campo tomado para la afición visitante, la nuestra. La ausencia de Álex Sola me confirmó ese pálpito inicial. Dejaba el donostiarra un vacío visible en el aparato de Pacheta, inútil de mantener el ritmo ni de encontrar la manera de hacer daño al preferido. El partido no se decidía desde el juego ni desde el control, sino desde la efectividad y el talento y la pegada de una estrella. Sergio Arribas convirtió el partido en un ensayo para la fiesta del ascenso a Primera.

Tres goles en un partido pragmático, bastaron a fin de que el mediapunta decidiese el derbi a su antojo. Sin necesidad de monopolizar el balón, Arribas puso el colmillo y liquidó cada concesión local. El madrileño se echaba al equipo a sus espaldas y dejaba muda a la afición local, que veía como todo lo que tocaba lo convertía en gol el mejor delantero de la categoría. Lo de ser Pichichi va seriamente y los 24 tantos que lleva marcan el camino a Primera. Arribas no necesita que el Almería juegue bien, necesita que el contrincante se equivoque una vez.

El Almerí­a no firmó una actuación estelar, pero sí un partido de equipo grande: ordenado, eficiente y con la calma del que sabe competir cuando el contexto lo exige. A esta altura de la temporada hablamos de ganar y no de hacerlo bonito. Los que fueron a Granada cantaron cuatro tantos del Almería fuera de casa, donde el aparato no se acostumbra encontrar cómodo. Se crea un ámbito bonito de cara al enorme propósito de la temporada: Almería besa la Primera.

La baja del jugador amarrado por el Almería daba virtud al rival. Fue un vací­o demasiado grande para el Granada, falto de profundidad y reacción ante el primer golpe visitante. Sus subidas por la banda y los centros precisos, unido a ese contante trabajo defensivo, no se daba en el partido, y el Almería lo supo penalizar. Pacheta tomó la decisión o fue el jugador. Ellos lo saben, pero si me daba el pálpito que sin Sola sería mucho más simple , asimismo me dió otro que me afirma que subimos a Primera directamente.

TiroAlPalo