Los Timberwolves afrontaron la mayoría de su remontada histórica en la prórroga, con la que vencieron a los Houston Rockets, sin cinco de sus siete primordiales jugadores. Eligieron la concentración por encima de la frustración. Con un parcial final de 15-0, los Timberwolves remontaron 13 puntos para imponerse por 110-108 a los Rockets. Ningún otro aparato de la NBA había logrado superar una desventaja tan enorme en una prórroga desde el instante en que la liga comenzó a registrar datos jugada a jugada en la temporada 1997-98.









