Fracaso de los Nuggets, Minnesota vence se lleva la serie por 4-2 (110-98) | VIDEO - RESUMEN

Se estaba viendo venir, pero no por este motivo es menos lamentable. Una vez más la temporada de los Denver Nuggets es un absoluto fracaso, esta vez con el añadido de que han caído ante un aparato que transporta casi tres partidos jugando sin su máxima estrella: Anthony Edwards. Explicaciones hay pocas para el 110-98 a favor de de los Minneapolis en el Game 6 alén de que son mejor equipo , uno en el que hay múltiples piezas preparadas para ofrecer un paso adelante sin temor alguno y bajo el convencimiento de que hay una base de juego que le sosten.

Y sí, justo por ese camino hemos visto hace pocos días meter a Ayo Dosunmu más de 40 puntos y esta última madrugada gozar con un doble-doble de 32 puntos y diez rebotes por parte de Jaden McDaniels.

El alero ha estado fenomenal, pero ni mucho menos solo, en tanto que Terrence Shannon Jr. ha logrado 24 puntos y Julius Randle ha aportado otros 18 tantos. Los Wolves son mejor aparato y lo han demostrado.

Como hace un par de años , los Timberwolves son el verdugo de los Denver Nuggets. El Juego 6 en Minneapolis, 110 a 98, cerró una serie que tuvo instantes de esperanza pero que en el cómputo final refleja la verdad mucho más dura: el mejor aparato ganó. Y lo logró con un villano de lujo con apariencia de Jalen McDaniels, que se transformó en el personaje central de esta eliminatoria tanto dentro como fuera de la cancha.

Porque McDaniels no solo charló. Respondió. Sus declaraciones tras el Juego 2, que encendieron a toda la ciudad de Denver y pusieron a Jokić de enemigo personal, no fueron bravuconería vacía. Fueron la declaración de un jugador que sabía precisamente lo que podía hacer. Esta noche lo ratificó con otra actuación dominante que la defensa de los Nuggets no halló forma de frenar en toda la serie.

Se lleva el triunfo deportivo y el psicológico. Hay que reconocerlo. Jamal Murray no estuvo en su noche. El canadiense que siempre y en todo momento se crece en los instantes de máxima presión apareció apagado, siendo una sombra del jugador que en otros playoffs ha sido capaz de cargar solo con el aparato. Jokić lo procuró todo en la segunda mitad, manteniendo la ofensiva con la clase de siempre y en todo momento , pero se le veía claramente cansado desde el final del tercer cuarto.

Solo no podía, y sin Murray al nivel que se necesita , la carga se vuelve insostenible. Cameron Johnson tuvo su mejor partido de la serie y Spencer Jones volvió a aportar con calidad, pero no fue suficiente para cerrar la brecha. La diferencia entre Finch y Adelman quedó expuesta en esta serie de manera despiadado. El técnico de Minnesota siempre y en todo momento tuvo un as bajo la manga. Cuando cayó Edwards apareció Dosunmu.

En el momento en que cayó Dosunmu apareció Terrence Shannon. El banquillo de Minnesota siempre y en todo momento tuvo contestación , siempre hubo un jugador listo para asumir el protagonismo. Adelman, en cambio, persistió en jugadores que fallaron reiteradamente. Christian Braun fue un caso clínico de falta de seguridad y nula producción ofensiva a lo largo de toda la serie. Y cuando el equipo se estancaba, la solución no llegaba desde la banca.

Esa rigidez táctica costó cara. Pero la herida más profunda tiene nombre y apellido: Aaron Gordon. La lesión del alero fue el punto de cambio real de esta eliminatoria. Cuando Gordon está en la cancha, Denver es otro equipo. Su defensa sobre los ataques rivales , su presencia física, su energía y su aptitud de liberar espacios para Jokić y Murray son irremplazables. Sin él, el aparato perdió su identidad protectora y su equilibrio.

Esa baja, más que ninguna otra resolución táctica o actuación individual, fue lo que inclinó la balanza hacia Minnesota. Y ahora queda la reflexión mucho más difícil. Nikola Jokić tiene 31 años. Todavía es el más destacable jugador de todo el mundo. Y esta licencia le está fallando. El título del 2023 fue un logro histórico, pero desde ese momento el aparato no ha sabido crear en torno a él una plantilla suficientemente profunda y sólida para competir cuando las lesiones llegan.

Por el hecho de que en los playoffs las lesiones siempre y en todo momento llegan. La gerencia tiene trabajo pendiente. Trabajo urgente. Porque los años de Jokić en su pico no son infinitos y cada temporada que pasa sin aprovecharlos es una ocasión desperdiciada que no vuelve. Minnesota avanza a semifinales. Denver se va a casa. Y la sensación que queda es la más dolorosa de todas : la de que este año, con Gordon sano, la historia podría ser diferente.

TiroAlPalo