Los Rockets aprovechan el caos rival y dominan sin Durant. El 3-1 ordena a los de Los Ángeles a rematar en el quinto partido. Los Houston Rockets, sin Kevin Durant y contra la pared tras perder los tres primeros partidos, se dieron una vida plus este domingo al imponerse por 115-96 a Los Ángeles Lakers para llevar la serie de primera ronda de los \'playoffs\' del Oeste al quinto encuentro.
Ningún aparato en la crónica de la NBA consiguió ganar una serie tras perder los tres primeros encuentros, pero los Rockets de Ime Udoka no tiraron la toalla y alargaron la pelea cuando menos hasta el próximo miércoles, cuando la Crypto.com Arena angelina albergará el quinto partido.
Con Durant sentado en el banquillo a causa de una lesión en el tobillo izquierdo sufrida en el segundo desafío de la serie, los Rockets triunfaron dirigidos por 23 puntos de Amen Thompson y 20 puntos, ocho rebotes y cinco robos de Tari Eason.
Alperen Sengun aportó 19 puntos, Reed Sheppard metió 17 y Jabari Smith sumó 16.
Los Lakers, que siguen sin poder tener Luka Doncic, baja por su lesión en los isquiotibiales, ni Austin Reaves, que arrastra molestias en los oblicuos, pagaron sus 23 pérdidas de balón.
Reaves estuvo en duda hasta el último instante , pero al final no compitió tras calentar en la pista del Toyota Center. Se estima que regrese a jugar en el próximo partido, mientras que Doncic está más atrás en el proceso de restauración.
LeBron James, el héroe del tercer partido, no pasó de diez puntos, cuatro rebotes y nueve asistencias, con 2 de nueve en tiros de campo en 33 minutos.
Deandre Ayton fue el máximo anotador de los Lakers con 19 puntos y diez rebotes, pero terminó expulsado por una falta flagrante. Los Lakers no pudieron contar con Luka Doncic, baja por su lesión en los isquiotibiales, ni Austin Reaves, que arrastra molestias en los oblicuos.
Las pérdidas de balón condenan a los Lakers. Aguantaron un tiempo los Lakers, pero acabaron pagando el enorme desgaste de energías completados en el tercer partido, en el momento en que firmaron una épica remontada en el cuarto periodo y se obligaron en la prórroga para poner pie y medio en la siguiente ronda.
Pagaron un tercer cuarto perdido 34-18, en el que apenas conectaron un triple de siete intentos y en el que tuvieron hasta siete pérdidas de balón, pagadas con diez puntos.
Los Rockets tiraron con el 50 % de acierto en ese segmento y dispararon su ventaja hasta las 26 unidades en el 88-62.
La ventaja máxima de Houston alcanzó los 28 puntos en el cuarto período y, con 100 -77 en el luminoso a falta de 7.25 minutos para el final , JJ Redick sacó a LeBron James de la pista, admitiendo virtualmente la derrota.
El conjunto joven de los Lakers en pista, entre ellos Bronny James, compitió con compromiso y logró recortar hasta el cien -83, pero ahora era demasiado tarde para abrir horizontes de victoria.
La serie regresa ahora a Los Ángeles con un 3-1 que prosigue favoreciendo a los Lakers, pero que deja una observación clara. Si desean eludir complicaciones , necesitarán recuperar su identidad, la salud de sus piezas clave… y, sobre todo , la mejor versión de LeBron.

